CAPITULO II: La oportunidad Es muy rico saber que tienes más de una oportunidad, de acomodar las cosas, de mejorarlas hasta de cambiarlas por completo. Pero cuando existe personas heridas es difícil acomodar las cosas, pues los seres humanos creemos perdonar fácilmente. Pero es mentira. Perdonamos al tiempo o simplemente vamos ignorando o sanando las heridas. Pienso, ¿cuándo sanarás? ¿Cuándo me perdonarás? Eres muy cuidadoso, actúas como si nada hubiese pasado, qué buen actor eres! Me hiciste creer que podíamos crecer juntos, de caminar juntos hasta el final de nuestros días. El tiempo me enseño a agradecer de todas todas. Agradezco por esas oportunidades que me diste por haber luchado, por llevar las paces. Agradezco por tener esa pizca de cariño, ese querer, esa comprensión que tiene hacia mí, no sé hasta qué punto serás bueno. Por eso sigo aquí. Pensando en ti. Esperando por ti, esperando si deseas estar co...