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Mostrando entradas de 2015

¿Cómo saber?

Confundida por no saber. Tantas opciones que te trae la vida, que a veces sientes que eres excelente en todo lo que hace y otras veces no. Antes de finalizar los estudios de la secundaria, te aplican un examen, donde determinan cuál es tu nivel de intelecto, muchas veces la aciertan, hasta te dicen tu profesión. Pocos quedan insatisfecho. La verdad no recuerdo cuál era mi carrera ideal. Lo que si recuerdo es que muchas personas me decían sirves para esto,  sirves para lo otro,  es obvio eres joven y aprendes todo muy rápido, quieres hacer todo, quieres saber  de todo, todos los días. Algunos nacemos con la habilidad y con la profesión tomado de la mano, somos bueno en ello desde muy pequeño, otros tenemos que batallar para saber cuál es la más adecuada para nuestra vida y aprender de aquella profesión que nos definirá. Tengo varias historias para probar lo que digo. Hace muchos años me dieron clase unos profesores de matemátic...

Lo odio pero lo necesito.

Es increíble de cómo es el servicio de nuestro transporte público en Venezuela. No sé cómo calificarlo, sin embargo les diré que la palabras que pienso son de, incompetentes, mala organización, poca cultura y nada de respeto. Esto incluye a las personas que hacen el uso del mismo. Incluyéndome. Esta claro que los caraqueños hacemos más uso del medio de transporte público llamado Metro de Caracas. Un tren que viaja a casi todos los rincones de la Gran Caracas. Lo único bueno que puedo decir, es que aún con los años que tiene se mantiene limpio, mas no agradable. Les hablo de este medio de transporte porque cada mañana  hago uso de él. Me siento más decepcionada de todo y todos. Parece que se reproduce la gente, y  cada día la inseguridad es mucho más alta, tan alta que nuestro país está en el primer lugar más peligrosos del mundo. En fin, no me desviaré contando todos los problemas de Venezuela porque hoy día son muchos. Les contaré lo forzado que es montarse ...

Tu fotografía

Todos tenemos nuestro momentos de angustia, tristeza y felicidad. Esta pequeña historia me la entrego una buena amiga. Al leerla recordé que todos tenemos una pérdida y que simplemente para morir hay que vivir. Por ello transcribo esta historia como que si también fuese mía. Tu fotografía. Estabas allí sentada. Parecías viva, tanto que sentí que me hablabas. Lo recuerdo muy bien. Tenías esa camisa negra, ese corte de cabello que tanto me gustaba y aquel libro en las piernas que nunca terminaste de leer. Allí en la sala donde te tomé esa fotografía, todavía estaban aquellos muebles rosados con floresitas y que tanto nos gustaban. En esa misma sala estaba aquella mesita de centro, la cual, tenía tantas raspaduras que ya no se veía de madera y encima había aquel florero con las margaritas que terminaron partiendo al cabo de un tiempo. Tremenda como toda un niña. Te extraño tanto que, a veces me pongo a observar esa fotografía, donde me vienen tantos recuerdos a la mente que si...

A tiempo!

Tic Tac. Hacen los sonidos de mi cabeza. Sonido que me inquieta, me aturde y me desespera. Pensamientos vienen y van.  Metas y objetivos sin cumplir vienen a mi mente cada minuto. Me pregunto cuándo me pondré a trabajar por algunos de ellos y la respuesta esta en blanco. La rabia me consume por no saber cómo empezar, por no saber nada. Las horas pasan rápidamente y aún no quiero pararme de la cama. Sé que tengo que seguir que tengo ir al trabajo, que debo terminar lo que empecé, tengo que seguir, seguir solo seguir. No miento quiero que pase el tiempo volando para decir ¡lo he logrado! pero otras veces me da miedo por qué no sé si voy por el camino correcto. Tengo apoyo de muchas personas y no me doy cuenta, por mi terquedad siento que estoy sola. He contado tantas veces la misma historia,  que me confunde y no sé si lo cuento como superado o como un sufrimiento. Tic Tac vuelve hacer la aguja del reloj, la escucho y me impacienta, solo quiero ...